EL COSTO DE PERDER LOS MULTIRUTS

HERMÓGENES PÉREZ DE ARCE

La ministra Matthei está estudiando cómo terminar con los multiruts. No me consta, pero yo apostaría dos contra uno a que ella tiene multiruts, porque son muy buenos. Por eso el Presidente tiene multiruts, que también son muy buenos para él. Si todas sus acciones estuvieran a nombre de él, pagaría unos impuestos tremendos. Entonces forma sociedades que se llaman Santa Cecilia o Tantauco y que tienen ruts distintos del suyo (multiruts), pone las acciones a nombre de ellas y paga menos impuestos. Yo tengo multiruts por el mismo motivo, pero no voy a decir cuántos, por supuesto.
Entonces, cuando un empresario se da cuenta de que si su empresa tiene un solo rut tendrá costos más altos que si la divide en varias empresas con distintos ruts, obviamente lo hace. Así soporta costos menores, puede contratar más trabajadores y puede cobrar precios más bajos. Y él y toda la gente se hacen más ricos, porque él vende más (pues cobra menos) y gana más (pues tiene costos más bajos) y la gente compra más cosas por el mismo dinero.

Como la izquierda siempre ha usado la fuerza para todo (desde luego, para tomarse el gobierno ¿o ya se olvidaron de los acuerdos de los congresos socialistas y de los plenos comunistas?), con la misma mentalidad pretende hacer que los trabajadores ganen más por la fuerza e impone una legislación laboral que, bajo la amenaza de la fuerza (huelga) consigue "mejoras" para los trabajadores ("conquistas sociales"), mejoras que no tienen que ver con la productividad.
Pero la izquierda sabe que si se hiciera extensiva esa política de fuerza a las empresas chicas, quebrarían todas por la competencia externa. Entonces las libera de las gabelas laborales que la ley impone a las grandes. Por consiguiente, las empresas grandes buscan dividirse en empresas menores y de ahí salen los multiruts.

Con ellos quiere terminar la ministra Matthei, pero hasta el momento se ha limitado a anunciarlo. Pero no ha podido proponer un proyecto ¡porque los multiruts son buenos! Con ellos las empresas se hacen más productivas, hay más empleos, los costos de producción son menores y los precios más bajos.

La persecución contra los multiruts es una idea de la izquierda y, por tanto, ejerce un atractivo magnético sobre Sebastián Piñera, a quien siempre han encandilado las ideas de izquierda.
Por eso incluyó ese anuncio el 21 de mayo del año pasado. Pero está incómodo porque va a llegar el 21 de mayo de este año y no ha hecho nada respecto de los multiruts. Entonces le encargó a la ministra Matthei hacerle la tarea.

Si ella cumple, Chile va a tener costos de producción más altos, precios más altos, menos empleos y menos bienestar popular.

Pero Sebastián Piñera va a proclamar, feliz, el 21 de mayo próximo, que consagró otra "conquista social" y cumplió con suprimir los multiruts. Así va a concretar una vez más su ideal de llevar a la práctica otra idea de izquierda.