HERMÓGENES PÉREZ DE ARCE
La demagogia tiene un costo social. Ayer, viernes 18, "El Mercurio", en un muy buen segundo editorial, lo hacía ver, pero en "lenguaje mercurial". Yo lo voy a traducir a "pan, pan; vino, vino". Por cierto, la traducción no es responsabilidad de "El Mercurio":
1) La supresión de la cotización de 7 por ciento de salud a los jubilados tiene apoyo transversal, pero es demagógica, tanto que ninguno de los gobiernos anteriores quiso proponerla. Pero el gobernante actual es más demagogo que sus antecesores.
2) Él prometió suprimir ese siete por ciento en su programa de campaña, "aunque sin precisar el alcance exacto de esta política". ¿Qué precisión necesitaba? Ninguna. Suprimir el siete por ciento es clarísimo: se termina y punto, y el Estado corre con los 440 millones de dólares al año que cuesta financiar la salud de los jubilados.
3) Lo que pasa es que es una promesa de Piñera, es decir, "con letra chica". La letra grande era para que todos los jubilados votaran por él (debidamente cohechados). La letra chica es para excluir al mayor número posible de ellos del beneficio, pero sin que le digan que no cumplió lo prometido.
4) Pero esta política es socialmente regresiva. Los jubilados son un grupo donde hay poca pobreza (7,2%) y ésta va a disminuir todavía más cuando cuando se les apliquen plenamente la reforma previsional de Bachelet y el Plan Auge de Lagos (también demagogos, pero no tanto como para suprimir el 7%). En cambio, la pobreza entre los niños entre cero y tres años es de 25%, y nadie les ofreció nada ni les da nada.
5) ¿Por qué gastar 440 millones de dólares al año en los menos pobres y cero dólares en los más pobres? Porque los jubilados votan y los niños de cero a tres años no.
6) Ahora el gobierno está tratando de "acotar el beneficio". Traduzco: suprimir la cotización del 7% al mayor número posible de jubilados. Total, ya todos votaron creyendo la promesa y los que queden fuera ahora no pueden retirarle su voto al candidato Piñera.
7) En resumen, a los jubilados no engañados se le suprimirá el 7%, es decir, se les dará dinero, siendo que no se cuentan entre los más pobres. El resto de ellos se sentirá, justificadamente, como los militares en retiro, "pasado por el aro" (si votó por Piñera).
8) Los niños de cero a tres años pueden irse a la punta del cerro porque no votan, no pueden reclamar, y sus padres, que podrían hacerlo, no entienden nada de estas cosas y posiblemente también aplaudan que a los jubilados se les suprima el 7%.
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