ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ

Jefe del gobierno regional niega el uso del salón O'Higgins de nuestra Intendencia al destacado Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar, para dictar charla coordinada por el Colegio de Profesores Sexta Región ("¿Viva la muerte...muera la inteligencia?") (*)

ERA ALGO QUE se sabía, o al menos se suponía. Los gobiernos derechistas sienten un fuerte temor a la libertad de expresión y por lo mismo manifiestan rechazo a todo lo que sea verdaderamente cultural, ya que intuyen que la CULTURA, así con mayúsculas, la hace y la vive el pueblo.

Para muchos derechistas, ‘cultura' es solamente aquello que amerita un fuerte pago en dinero para asistir a eventos tales como la ópera, aunque siendo franco y asertivo estoy seguro que el 90% de los asistentes a un concierto de filarmónica o a una ópera ‘no cachan una', y desconocen completamente la historia que se teatraliza y canta en la escena operática, así  como tampoco saben un maldito moco respecto del autor. Pero igualmente hacen fila,  visten sus mejores galas, ponen caras de entendidos y aplauden sin tener la más remota idea de por qué ni qué están aplaudiendo.

Pero es ‘in', es  de gente bien, de personas ‘como uno', asistir a esos espectáculos semi exclusivos y muy excluyentes, ya que allí se reúne parte de la alta sociedad dispuesta a esconder sus detritos sociales bajo las corcheas, fusas y semifusas de creaciones magníficas que fueron construidas por sus autores con el objetivo de darlas a conocer a la humanidad toda, y no solamente a quienes fuesen dueños de poder y dinero.

El teatro, la música, la literatura, danza, escultura, pintura, la Historia, la filosofía, son y serán siempre elementos vivos de la cultura en todo su marco. Autores inmortales han catapultado el arte a  niveles inimaginables. Nombres de alcurnia resuenan en el alma de los pueblos  cuando se habla de cultura en serio. Los países civilizados acostumbran premiar y reconocer con honores a los mejores, a quienes han hecho camino al andar y han acumulado suficiente arte como para  heredarlo a sus congéneres, a la vez que con tales creaciones abren  nuevas rutas al crecimiento humano, a la solidaridad y a la libertad en su completa expresión.

Entre esos reconocimientos, al menos acá en Chile, se ha instituido el Premio Nacional de... literatura, ciencias, historia, arte, educación, etc., etc. En la pizarra de la cultura chilena están escritos los nombres de la Mistral, de Neruda, Juvencio Valle, de la Allende, Coloane, Zurita, y de muchos otros que entregaron su magnífica contribución al enriquecimiento cultural y humano del país.

Hace pocos años, un connotado ex condiscípulo de quien suscribe fue galardonado con el Premio Nacional de Historia. Se trata de Gabriel Salazar, notable historiador, hombre cultísimo y empedernido investigador cuya obra  historiográfica ha sido reconocida con palmas y loas en muchas naciones; un orgullo para Chile. 

Pero, nuestro intendente de la Región de O'Higgins, el señor Rodrigo Pérez Mackenna, piensa distinto, pues pareciera que desconfía de la verdadera calidad de Salazar, o tal vez le acometen violentos temblores de barbilla y rodilla al imaginar que en una exposición, seminario o encuentro, el Premio Nacional de Historia pueda contar pasajes indesmentibles experimentados por el acontecer nacional hace algunos años.

Para el jefe del gobierno regional,  todo lo que no haya sido dicho por la televisión-basura, o que no se lo haya contado su jefe, resulta ser ‘peligroso' para el gobierno y altamente inconveniente  para la ‘seguridad ciudadana' si se permite que las opiniones de destacados chilenos lleguen a conocimiento público. "El pueblo debe saber y conocer sólo aquello que nosotros, ‘la gente bien', necesitamos que se sepa"...pareciera ser la máxima de algunas administraciones derechistas y de  la totalidad de los gobiernos dictatoriales.

 

El pensamiento central de una administración como la que dirige el país, apunta a que la ciudadanía, el pueblo, y en especial la juventud, no debe ni puede enterarse de asuntos que resultan ser muy molestos y negativos para un gobierno de derecha. Así ocurrió esta vez con la visita que efectuará a Rancagua el Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar.

Hace algunos días, el Movimiento Pedagógico del Colegio de Profesores de la Sexta Región, estaba invitando a participar en un Encuentro Dialógico con el Premio Nacional de Historia, profesor GABRIEL SALAZAR, en el marco del tema: "PRÁCTICA  DOCENTE EN UN MUNDO NEOLIBERAL: DESAFIOS Y PERSPECTIVAS".

Ese encuentro, en un principio se realizaría en el Salón O'Higgins de la Intendencia Regional (Plaza de Los Héroes) el día martes 07 de Diciembre del 2010 a las 17:00 horas. Sin embargo, y sin mediar explicaciones, el encuentro tendrá que realizarse en la sede del Sindicato Unificado Sewell y Mina, Ex N°3, domiciliado en  la calle Germán Riesco # 264.

¿Qué ocurrió? ¿Por qué, de la noche a la mañana, la Intendencia  - mejor dicho, el Intendente- retira la autorización de uso del salón O'Higgins para este relevante evento? ¿Temor a la cultura? ¿Miedo a la libertad? ¿Se quiere aplicar la política del silencio y de la desinformación, de la ignorancia y la estulticia farandulera? "Exactamente eso pasó. El olfato fascista detectó mentes pensantes de izquierda en proceso de articulación", me escribe un dirigente del Colegio de Profesores.

Sin muchos miriñaques, la autoridad regional optó por  abofetear a un destacadísimo expositor y a una organización gremial. ¡¡Señor Pérez, se trata, ni más  ni menos, que de un Premio Nacional!! ¡¡Es, a todas luces, un insulto a la cultura, un atropello a la calidad intelectual de los rancagüinos!! Pero, se trata también de una clara ratificación de aquella opinión que es mayoritaria en las amplias y numerosas filas de los chilenos libertarios y democráticos: "la derecha en general, y este gobierno empresarial-piñerista en particular, profesa un intenso odio y una decidida acción de rechazo a la libertad de pensamiento, de prensa y de opinión".  

Ejemplos de lo afirmado líneas arriba, sobran. Me remito sólo a uno de ellos, el cual dice relación con el alcalde de la comuna de Providencia, Región Metropolitana, el ex oficial de ejército Cristián Labbé quien, como todo fiel exponente de una derecha conservadora, fascistoide, militarista e inmovilista, apuesta -en su cargo edilicio- por el ‘cosismo', vale decir, hacer mucho y con harto revuelo mediático pero de mínima profundidad, y sólo si ello no provoca algún cambio que resulte peligroso, o simplemente molesto, para sus mandantes activos (empresarios poderosos) y  otros pasivos (militares en retiro nostálgico).

Es así que en materias de ‘cultura e información', el alcalde Labbé mantiene -con sus asesores ex DINACOS- en la red de bibliotecas públicas de Providencia, una férrea censura a una docena de publicaciones que no son de su agrado. Todo esto con la complicidad por omisión y   silencio de los reelectos concejales PDC y PS, amén de la activa anuencia cómplice en el estrangulamiento de la expresión informativa que manifiesta el concejal PPD Rodrigo García (se agrega el Márquez materno como forma de marketing ‘cultural' que, por cierto, desmiente con su   apoyo a la censura de trece medios escritos), quien declaró airadamente en el accidentado Concejo Municipal del 16 de diciembre 2008  que él "no permitiría que esos pasquines entraran a las bibliotecas de Providencia".

Y esos ‘pasquines' son, ni más ni menos, publicaciones como: The Clinic, Le Monde Diplomatique, MARCHA, El Siglo, Bello Barrio, El Ciudadano, El Periodista, Ñ, Punto Final, Pluma y Pincel, Pólvora, y la jesuita revista MENSAJE. Ver:

 http://www.kaosenlared.net/noticia/municipalidad-providencia-ghetto-pinochetista-apoyado-defendido-tres-c

Lo dicho...a la derecha le asusta la cultura y le atemoriza realmente la libertad de pensamiento, prensa y opinión. De ello ya no cabe ninguna duda. Si los autoridades actuales supieran escuchar otras voces que no fuesen las propias, me permitiría recomendarles una lectura imprescindible para toda persona que desee iniciarse en la política y en la ‘cosa pública'. Esa obra pertenece a Erich Frömm, y se titula "El miedo a la libertad"

Volviendo al asunto local (Rancagua), hay otro elemento que entra en juego en este desagradable episodio parido desde la Intendencia regional, el cual bien merece algunos párrafos.  Nuestro actual Intendente pertenece a la línea familiar de quien fuese emérito historiador e ínclito tribuno en el Chile del siglo diecinueve: don Benjamín Vicuña Mackenna.

Estoy cierto que el señor Pérez  debe conocer la biografía de su famoso y respetado pariente, pero como el tiempo es un manto que todo lo cubre, me permito, en escasas líneas, recordársela a nuestro jefe de gobierno regional (y espero que  no se moleste porque el suscrito saque hoy a colación algunas de las inolvidables acciones ejecutadas por su glorioso antepasado).

"Don  Benjamín Vicuña Mackenna participó activamente en la Sociedad de la Igualdad (que si existiera hoy, seguramente Piñera, Hinzpeter y Pérez Mackenna la calificarían de anarquista, revoltosa y disociadora), donde compartió con diversos intelectuales y políticos liberales como Francisco Bilbao, Santiago Arcos y José Victorino Lastarria.

"Se involucró  desde esta institución en cada una de las revoluciones y revueltas que se realizaron contra el gobierno conservador. Condenado a muerte por ‘anarquista',  logró escapar a Estados Unidos, iniciando un largo periplo por Norteamérica y por algunas capitales europeas, lo que aprovechó para investigar y  recolectar diferentes fuentes históricas que le permitieron luego desarrollar importantes investigaciones sobre algunos líderes de la Independencia chilena, particularmente O'Higgins y Carrera.

Junto a un grupo de jóvenes intelectuales, tales como Miguel Luis Amunátegui, Diego Barros Arana y Domingo Santa María funda la Sociedad de Instrucción Primaria en 1856.  Luego de su regreso a Chile, gracias a una amnistía, sigue conspirando y se involucra en la revolución del colihue (1858), lo que le costó un nuevo destierro. Se radica en Europa entre ese año y 1863, volviendo a Chile cuando se produce el advenimiento del gobierno de la Fusión Liberal-Conservadora, ganando un puesto de diputado por La Ligua (1864-67), Valdivia (1867-70), Talca (1873-76).

 "En 1872, tras recibir una invitación de su amigo, el entonces presidente Federico Errázuriz Zañartu, asumió el cargo de Intendente de Santiago. Durante este periodo estableció para Santiago un perímetro que evitaba su dispersión y crecimiento desmesurado. Construyó plazas, avenidas y paseos, entre los que destaca el que era entonces el inhóspito cerro Santa Lucía. Además, encargó la ampliación de la red de agua potable, la finalización de las obras del Teatro Municipal, el ensanchamiento y pavimentación con adoquines de numerosas calles, entre otras importantes iniciativas."

Don Rodrigo, ¡¡ese es su emérito pariente!! Seguramente usted le prohibiría también el uso de  un salón de la Intendencia si él quisiera dictar una charla, pues tanto usted, como su jefe directo y los servicios de ‘inteligencia' del gobierno, decidirían cerrar las puertas a un "libertario, anarquista, tribuno, legislador y -horror de horrores-, historiador".   Reconozco hidalgamente que, colocado frente a la figura, obra y aventuras políticas del muy liberal y anti clerical  Vicuña Mackenna, don Gabriel Salazar es un niño de pecho.

Sin embargo, nuestro Intendente no escatimó esfuerzos para dar un portazo en las narices al Premio Nacional de Historia y, además, al Colegio de Profesores de la Sexta Región, pues ya no se trata de asfixiar únicamente a la cultura,  sino también  comenzar la siembra de vientos políticos para cosechar...¿tempestades?   

(*) Millán Astray, general fundador de la ultra conservadora y  beata Legión Española, el 12 de octubre de 1936, en la Universidad de Salamanca, recién comenzada la guerra civil, gritó a Miguel de Unamuno, en ese entonces Rector de la famosa Universidad: "¡¡Viva la muerte...muera la inteligencia!! En eso termina siempre todo gobierno que odie la cultura y a ella le tema.