ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ

ALGUNOS POCOS      COLTAUQUINOS me han enrostrado un asunto del cual me declaro absolutamente inocente, porque no corresponde a la temática de la cual  me ocupo habitualmente.

Sin titubeos me han sacado en cara que yo nada he dicho ni escrito respecto de una decisión alcaldicia que se llevará a efecto en las celebraciones del Bicentenario en la comuna de los álamos y la fruta.

Quienes así me han encarado, sostienen que el edil, Rubén Jorquera, estaría batiendo un récord nacional, pues, Coltauco -siempre según afirman aquellos que me llamaron la atención- sería "la única comuna del país que no contaría con varias fondas y ramadas" este mediático e histórico ‘dieciocho'. Ya que  me han empujado a una opinión, hela aquí.

La verdad es que el asunto no resulta ser exactamente igual a como lo pintan esos enfadados coltauquinos, detractores perennes de la gestión del alcalde Jorquera, pues definitivamente, ‘ramada' o ‘fonda' para el zapateo cuequero y  bailongo cumbianchero, sí va a haber en Coltauco, pero no en la cantidad ni en la forma que habitualmente se conoce.

Mejor es que me explique en buen castellano. La idea alcaldicia es tener solamente una gran fonda, la fonda o ramada oficial, que se ubicará en medio del Parque Los Tacos, rodeada de cocinerías y puestos varios. Allí estará actuando, ni más ni menos, la conocida Sonora Palacios durante los cuatro días festivos (sí, los cuatro días o cuatro noches, desde el 17 al 20 de septiembre), animando el almanaque de los muchachines y chiquillas de Coltauco, quienes podrán ingresar a esa enorme fonda gratuitamente, sin pagar un solo peso para  bailar y deleitarse con el ritmo de la Sonora.

Los que deseen echarse unos tragos de chicha, tintolio o chela al guargüero, para que no los acusen de curagüillas, también podrán  embucharse anticuchos y empanadas, elementos que deberán adquirir en cualquiera de las cocinerías particulares que circundan la pista central -o ramada oficial- para disfrutar bailando y aplaudiendo a los cantores, los que no solo tocarán cumbias, corridos y salsas, pues habrá también varios -muchos en realidad- grupos folclóricos para darle duro al zapateo de la cueca. Y el zapateo y ‘orejeo' en la pista central será -ya lo dijimos- gratis.

¿Qué reclaman los opositores a esta idea?  Ellos desean que haya un mayor número de fondas además de la ‘oficial', porque según afirman, esa es la tradición. Vale decir, quieren que la gente tenga también otros lugares para escoger dónde hará su entrega patriótica danzando nuestro baile nacional, amén por cierto de la siempre bienvenida cumbia y del simpático corrido.

Digamos, para completar el comentario, que el año pasado ya funcionó esta  controvertida ‘fonda o ramada oficial' -tal como la describimos líneas arriba- y fue, sin duda alguna, todo un éxito. Cuando supe en ese entonces que el alcalde haría solamente una fonda única -el año 2009-, pensé que se trataba de un grueso error...pero participé de la fiesta en Los Tacos y me asombré -positivamente- al constatar mi equivocación, pues los coltauquinos y coltauquinas, en una inmensa mayoría, disfrutaron a concho la posibilidad de participar bailando, aplaudiendo o simplemente asistiendo al espectáculo que ofrecía esa enorme ‘ramada oficial', la cual siempre estuvo llena de ‘bote a bote', y sin necesidad de pagar ni un solo peso por ingresar a ella. Me consta que personas que  sufragaron en los comicios municipales por un(a) adversario(a) del  actual alcalde, reconocieron con hidalguía los atributos de la idea.

En este Bicentenario la ‘ramada oficial' será idéntica a la que hemos descrito en líneas anteriores. Esa fue la decisión del edil en Coltauco. Y si yo fuera un viejo ‘fondero', suponiendo que el municipio me autorizara instalarme en Los Tacos este año,  por ningún motivo levantaría ramada allí, pues perdería miserablemente mi plata ya que la mayoría del público ingresaría, gratuitamente, a la ramada oficial donde la Sonora Palacios animará el zandungueo junto a grupos folclóricos locales y regionales.

¿Quién entraría a mi humilde ramada para entumirse de pena y soledad, si a diez metros de mi local la fiesta estaría ardiendo, amenizada por 200 personas  bailando y otras 300 aplaudiendo...gratuitamente... y todas ellas consumiendo lo que adquieren en las cocinerías circundantes a la pista central?

Existe una posibilidad, claro que sí, pero es onerosa en lo económico y en lo político. Si los oponentes a la idea alcaldicia de una ramada única (la ‘oficial'), gratuita, con  muy buenos conjuntos cuequeros y mejor orquesta o sonora cumbianchera, quieren que la ‘ramada oficial' sea como las típicas que existen en el país, vale decir que cobren (y caro) por ingresar a ella, dejando a la mayoría de la ‘gallá' cual cordero degollado mirando al interior de la ‘oficial' por las rendijas de los lampazos, entonces, simple y claro, díganlo, no lo escondan.  Reconozcan, pues, su deseo que a la ramada oficial sólo ingresen en este Bicentenario los que tienen "contante y sonante", pero que no ingrese libre ni gratuitamente el pueblo, ya que el ‘perraje' debería ir (según esos opositores) a las ramadas más picantosas, menos atractivas y más lúgubres, casi con música envasada.  Porque esa es la madre del cordero; así lo veo desde fuera del bosque de las luchas politicastras menores comunales... ¿o estoy equivocado?

 No me vengan, por favor, con el cuento archi manido del "patriotismo" ni de la "tradición dieciochera", porque eso como un "peo con corneta" que a estas alturas  nadie considera válido ni impajaritable. Vea usted, amigo lector, lo que ocurre en las ramadas de Santiago centro y Santiago oriente, como el popular Parque O'Higgins y el Parque La Quintrala (donde vive la créme de la créme de la socialité chilensis)...o en los tugurios  con fama mediática, como la "Yein Fonda"...en todos ellos actúan famosos conjuntos, de preferencia tropicales en lo musical, y los municipios autorizan  ramadas aledañas a la ‘oficial' porque se sabe que esta cobra muy caro por el ingreso de la gente, permitiendo a los ramaderos ‘particulares' poder competir y obtener algo de ganancia económica.

Pero este no es el caso de Coltauco. Aquí, la ramada oficial está abierta al público. Quien desee bailar, se mete a la pista (que es enorme, gigante) y lo hace. Quien desee escuchar a los conjuntos, sonoras u orquestas que tocan en ese sitio, simplemente ingresan y aplauden, Todo ello sin necesidad de pagar un solo centavo. Y aquellos que quieren degustar una cazuela, una parrillada, un anticucho, una empanada, una jarra de chicha...esos, se sientan en las cocinerías que circundan la ramada oficial y desde sus mesas, cómodamente, observan y disfrutan del espectáculo.

¿Qué todo esto es algo distinto? Claro que lo es...pero nada de raro sería que en los próximos años, en otras comunas rurales o en comunas pequeñas repliquen la fórmula que Coltauco creó...porque no es mala, al contrario, es aplaudida por la mayoría de la gente, en especial por la gente del pueblo. Eso lo aseguro...ya que lo he constatado.  

Además, Bicentenario hay uno solo, y nada mejor que sea disfrutado por todos, por todos sin excepción, independiente de la capacidad económica de cada cual, ya que la Patria -con mayúscula y destacada en negrillas- está conformada, saludada, aplaudida, amada y defendida por el total de sus hijos e hijas, y no solamente por quienes disponen de billete largo para cancelar lo que algunos supuestos ‘demócratas' exigen como clasista forma de celebrar nuestra fiesta de independencia.

Por último, personalmente prefiero ver este ‘dieciocho' -en la comuna donde vivo-, una gran ramada llena de gente, todos felices, bailando, riendo, aplaudiendo, y no presenciar tres o cuatro ramadas vacías, lúgubres, tiritonas, exangües y sin público, alegría ni fiesta. Nuestro Bicentenario merece contar con la mayor presencia posible de chilenos  en las celebraciones de la conformación de la Primera Junta Nacional de Gobierno. Eso es lo fundamental...el resto es sólo paisaje.