LAS CRÓNICAS DE COLTAUCO DE ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ
PUERCOS, PORCINOS Y CHANCHOS
Dioxina cancerígena se llama el último problema –y grave- que afecta a las empresas faenadoras de cerdos. Una de ellas es Agrosuper.
Uno de los principios esenciales de la Física señala que toda acción provoca una inmediata reacción. Tarde o temprano ello ocurre indefectiblemente, aun si quien originó la acción posea fuerte presencia económica-política y cuente con apoyo inclaudicable de otros importantes entes.
AGROSUPER, empresa que transita por los bordes del monopolio en el r amo avícola y porcino, se encuentra en difícil situación debido al potencial cierre de sus exportaciones ante la pesquisa de dioxina cancerígena en criaderos de cerdos ubicados en la zona central de Chile, alguno de los cuales nutre industrialmente al poderoso complejo faenador de Gonzalo Vial.
Hasta el momento de redactar estas líneas, el gobierno y la autoridad sanitaria han eludido señalar el nombre de las empresas comprometidas, optando en cambio por informar que la carne de porcino que se expende y consume en el país ‘no está contaminada’. Diferente opinión tiene el Colegio Médico, asociación gremial que recomendó al público abstenerse de adquirir esa carne porque no existiría certeza de su calidad sanitaria. El químico Dioxina produce cáncer, especialmente cáncer de mamas, y es un agresivo veneno para las células de nuestro cuerpo.
La detección de ese elemento cancerígeno en los cerdos indicó que el posible origen del mismo podría obedecer al tipo de alimentación que reciben esos animales en los criaderos, principalmente aceites que fueron ultra utilizados en preparación de comidas en restaurantes, Malls y similares. Obviamente, hay otros elementos que inciden en el problema, pero resalto solamente uno de ellos como forma de llamar la atención a quienes sean fanáticos consumidores de papas fritas en locales comerciales, carritos e incluso en la casa.
Algunos países ya habían tomado acciones respecto de la compra de carne de cerdo a empresas chilenas, como fue el caso de Corea del Sur (que recién reabrió sus fronteras a esos productos), Japón y ciertas naciones árabes. En cuanto a AGROSUPER, esos mismos países habían determinado que en el complejo industrial mencionado no existirían condiciones técnicas y sanitarias óptimas para tal tarea. Se ha filtrado también una información que las autoridades y la prensa oficial mantuvieron oculta para no perjudicar a la empresa mencionada, información que apunta a una posible multa aplicada por una nación árabe a Agrosuper por incumplimiento de contrato.
Hubo momentos en los que el asunto aterrorizó a las gerencias de la empresa, quienes decidieron parar las faenas durante un día completo –dando asueto a muchos trabajadores- para tener calma y privacidad en las urgentes reuniones que llevaron a cabo. Se solicitó el apoyo del gobierno, y s obtuvo, pues la Ministra de Salud salió en rápida defensa de los productores comprometidos asegurando que ‘los chilenos pueden consumir esa carne sin problema alguno’ y, además, se omitieron los nombres de las empresas afectadas.
Pero, no se ahoga ni se agota allí el problema para AGROSUPER, pues existe una demanda contra esa empresa –cercana a los ochocientos millones de pesos- por el alto nivel de contaminación ambiental provocada por
EL PROBLEMA LABORAL
Como si todo lo anterior no bastara, en los últimos meses han surgido graves problemas laborales en el complejo industrial de Gonzalo Vial, específicamente en sus plantas de Rosario y el mismo Lo Miranda. En este último lugar trabajan, aproximadamente, 1.200 personas, la mayoría de las cuales recibe un salario mensual que no supera los $190.000, laborando en turnos y, en casos particulares, realizando horas extras por una cantidad tan exigua de dinero que mejor es omitir el dato que ya conoce la Inspección del Trabajo, institución que al parecer ‘funciona’ sólo a favor de una de las partes, la más fuerte económicamente.
Como se sabe, los trabajadores de AGROSUPER en la localidad de Rosario se encontraban en pleno proceso de negociación colectiva, y al recibir la oferta empresarial decidieron para sus faenas. En gesto de solidaridad, los operarios de Lo Miranda pararon también sus labores durante 24 horas. La empresa, al día siguiente, les impidió el ingreso a la planta faenadora mirandina, acusándolos de abandono de labores, según especifica claramente la legislación vigente.
No obstante, había un elemento distinto en el caso. Esos trabajadores mirandinos debían iniciar su propia negociación colectiva tres o cuatro semanas más tarde, y la misma legislación, en este caso, otorga fuero a todos los empleados que participan en el proceso negociador. Según los abogados del sindicato de Lo Miranda, quienes presentarían un escrito al respecto en la Inspección del Trabajo y/o en los tribunales si fuera necesario, ese ‘detalle’ (que en verdad no es un detalle, sino un argumento sólido) impediría a la empresa poner término a los contratos de trabajo de los empleados que solidarizaron con sus pares de Rosario.
Definitivamente, AGROSUPER se encuentra inmerso en una serie de delicados problemas, ora técnicos, ora comerciales, ora laborales. Y en el asunto principal –la dioxina cancerígena- poco y nada valen los apoyos mediáticos del gobierno y de la prensa oficial. Tanto ha ido el cántaro al agua, señor Vial, que esta vez…bueno, usted ya sabe.

El sordo dijo
Doñihue, porqué dios se ha ensañado contigo, Superpolloy su hediondez, el despido de sus trabajadores, el cierre de su radio comunitaria,sus ma sde 30 concejales,de todos ellos cual mas chanta y sin estudios, tropas de ignorantes y pa´más caha los candidadtos a alcaldes; El pelao Durán y el Chunchul Charito.
señor.. apiadate de Doñihue
4 Agosto 2008 | 01:38 AM