COFRADÍAS PARLAMENTARIAS ESTÁN EN EL DICOM POLÍTICO
Arturo Alejandro Muñoz
EN LAS CAMPAÑAS parlamentarias y presidenciales de los últimos quince años, todos los candidatos de la coalición gobernante –a lo largo y ancho del país- recibieron los mismos mandatos del electorado a través de opiniones individuales, acuerdos de asambleas e, incluso, pancartas y oraciones gritadas a coro en las concentraciones partidistas. Las exigencias populares coincidieron en los mismos puntos, desde Arica hasta Porvenir, y los postulantes concertacionistas al Congreso Nacional prometieron “luchar sin descanso” para cumplir lo impetrado por la gente.
Después de haber transcurrido tres lustros, el elector sigue planteando lo que ya ha expresado una y otra vez desde el término de la dictadura, pero nada de ello se ha cumplido íntegramente y, en cambio, mucho de lo solicitado fue a dar al tacho de desperdicios, reemplazado por asuntos que se oponen al pensamiento y deseo general.
“Legislamos para el país”, se defienden los parlamentarios, pero olvidan que la nación, la república, el país, no es sino el conjunto social…ese mismo que les entrega la misión o tarea de representar el pensamiento mayoritario en el Poder Legislativo. Para muchos diputados y senadores, el país no es la gente, no es el estamento de trabajadores, no es el estudiantado, no es el conjunto de profesionales y técnicos, no es el amplio ámbito de la mujer, no es el poblador, no es el campesino, no es el empleado, no es el mundo de la cultura y el arte…para esos congresistas el país es, simplemente, todo aquello que les reporte dinero y poder, aunque para lograrlo deban entregar sus conciencias y valores ideológicos a quienes ven a la nación (y a todos las naciones) como una simple plataforma de negocios personales.
¿Qué ha pedido, qué ha impetrado, qué ha esperado el país? Por si nuestros parlamentarios concertacionistas olvidaron la voz mayoritaria de la nación, aquí va un recordatorio de las principales esperanzas y de cómo ellas han sido incumplidas, cuando no destrozadas por la clase política.
Juicio y castigo para los responsables de atropellos a los derechos humanos; los gobiernos concertacionistas, y el Poder Judicial, dispararon a la bandada para que cayeran solamente aquellos patos que volaban bajo. A los gestores principales, a los responsables mayores, a esos nada les ocurrió. Algunos están detenidos en lugares que semejan hoteles de cinco estrellas, con salidas cuando se les frunce y con menú enviado por caros restaurantes (pagados por el fisco, obviamente). Hay otros que aún caminan libremente por nuestras calles y plazas, jactándose de sus entorchados y de sus crímenes…pero también hay torturadores y asesinos que cuentan con jugosos sueldos pagados por el Estado y/o con envidiables cargos dispendiosamente ofrecidos por nuestros últimos cuatro gobiernos. Nada de esto puede olvidarse…ni perdonarse.
El término del nefando y antidemocrático Sistema Binominal; fue la segunda gran promesa. Pudo haberse cumplido, pero uno de los vuestros –Ricardo Lagos- castró la esperanza cuando voluntaria e interesadamente “reformó” la Constitución pinochetista dejando encementados los amarres que hizo el dictador. Uno de ellos fue vestir con falsos ropajes democráticos la imposibilidad de plebiscitar el término absoluto del sistema binominal. ¡¡Mil gracias, faraón!!
Legislación laboral moderna y apoyo a la sindicalización; sin duda alguna, nuestro Código del Trabajo es el más feudal y extemporáneo de toda Sudamérica. Fue creado por José Piñera –hermano del dueño de LAN- el año 1980 con el principal objetivo de otorgar a los empleadores libertad absoluta en cuanto a contrataciones, despidos y remuneraciones. La causal “necesidades de la empresa” fue la más socorrida por el patronazgo criollo para despedir personal sin tener que justificar legal ni económicamente tales medidas. Las subcontrataciones hace nata hoy en el mundo industrial, e incluso en el mundo fiscal, pero no hay legislación adecuada para quienes trabajen como subcontratados, aunque sí la hay para quienes son propietarios de la empresa. La persecución sindical es casi un deporte para el empleador, y ninguno de los cuatro gobiernos concertacionistas ha pretendido siquiera acercarse al guarismo que muestran países vecinos en materias de negociación colectiva. Un solo ejemplo basta para derribar mitos: en España el 80% de los trabajadores negocia colectivamente; en Argentina es el 54%; en Brasil, el 48%...en Chile es apenas el 08%. ¡¡Gracias, Concertación, por intentar ahora rebajar aún más ese porcentaje y convertirlo en la nada misma, para goce y disfrute de los explotadores!!
Educación gratuita y de calidad; ¿será necesario gastar palabras en este asunto, si todo el país es testigo –doloroso testigo- de una realidad educacional que acongoja e insulta nuestra dignidad de nación (supuestamente) civilizada? Hace muchos años, un gran Presidente dijo: “gobernar es educar”. Hoy, los mandatarios de la Concertación, junto a sus socios de la Alianza, aseguran que: “educar es lucrar, y lucrar es gobernar”. ¿La calidad de la educación pública? ¡¡Al carajo con ella, pues no rinde ganancias económicas directas!!
Disminución de la brecha económica y una mejor distribución del ingreso; el gobierno y Casa Piedra informaron que la pobreza en Chile ha disminuido. ¡¡Mentirosos, sinvergüenzas ambos, estafadores!! Dijeron que la diferencia entre el ingreso más alto y el sueldo más bajo era de 32 veces…sin embargo, instituciones independientes, más confiables que Mideplan, establecieron que la diferencia real entre ambos ingresos era de OCHENTA Y DOS veces. Y claro que así es, pues el sueldo mínimo decretado por el Estado no supera los $148.000, mientras que el mayor ingreso mensual de un gerente o cargo similar registrado oficialmente por el propio Mideplan sobrepasa los $22.000.000. ¿Hay ahí una diferencia de 32 veces, o hay una diferencia mayor? El gobierno MIENTE, y lo hace a plena conciencia en la certeza de que ningún chileno sabe restar, sumar ni dividir…menos aún leer.
Dar muerte a la usura y estafa de las grandes tiendas, bancos y financieras; ¡¡cuántas veces, y a cuántos candidatos, escuchamos esta dorada promesa de racionalidad y justicia!! Pero, más fuerte es el lobby de los inversionistas, y es atendible pensar que mucho más potente ha de ser el posible “regalo” que reciben algunos parlamentarios por legislar a favor de la usura. Dos mil millones de dólares (multiplique por 480 para tener la cantidad en moneda nacional) fue la ganancia líquida de los Bancos el año 2007 en Chile. ¿Pagan impuestos por las ganancias? Por supuesto que no. ¿Cuál habrá sido la ganancia real, el año 2007, de Lider, Jumbo, Falabella, Ripley, Almacenes París, Johnsson’s, La Polar, etc.? Obviamente, el público nunca lo sabrá. Los parlamentarios y el gobierno se encargarán de esconder las cifras y evitar su publicación en TV, pues si así lo hicieran carecerían de argumentos chamullescos para seguir legislando a favor de los usureros y agiotistas disfrazados de empresarios modernos.
Se agota el espacio del que dispongo para un artículo, y aún quedan en mi mente decenas de importantes promesas –que son a la vez producto de relevantes deseos y decisiones de la ciudadanía- que nuestra pusilánime y comercializada casta política mantienen incumplidas. Para abreviar el asunto, este es el listado de aquellas que recuerdo:
Seguridad ciudadana
Erradicar la burocracia y el amiguismo
Una verdadera ley de divorcio, y no la farsa actual, onerosa y espuria
Respeto a las etnias originarias y a las minorías
Participación ciudadana real
Profundización de la regionalización
Mejoramiento de los sistemas de transporte público
Ataque frontal a la corrupción
Aumento del empleo
Libertad de prensa y de pensamiento en toda su extensión
Preservar el medio ambiente y nuestros recursos naturales
Detener el regalo a capitalistas criollos y extranjeros de nuestras carreteras, autopistas, agua potable, telefonía, luz eléctrica, minerales, ríos, lagos, glaciares, etc.
Nada de lo dicho anteriormente ha sido realizado en estos 17 años de gobiernos concertacionistas…..todo lo anotado fue prometido por quienes postularon a cargos en el Congreso Nacional. Debo dejar constancia por anticipado que en las próximas campañas políticas los candidatos volverán a prometer exactamente lo mismo…para incumplirlo nuevamente apenas el gran capital de los principales empresarios e inversionistas golpee las puertas de las oficinas de los ‘honorables’ mostrándoles un billete de color verde.
¿Casta, cofradía o cáfila política? ¿Olvido, imposibilidad, traición, incapacidad, corrupción, entreguismo? ¿O todas esas variables juntas? Usted opina y decide, amigo lector, respecto de las verdaderas características de nuestros actuales representantes en el Congreso Nacional y en el palacio de gobierno.

David Valencia dijo
Pero llegarán nuevamente las elecciones y ahí estaremos como tabla, para dar nuestro voto a esos hijos e hijas de puta, porque tal parece somos o nos hemos convertido en una masa que gusta del masoquismo.
4 Febrero 2008 | 12:35 AM