ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ
¿La oposición política, seguirá bendiciendo con su cómplice silencio esta andanada de burdos negociados que el oficialismo y sus socios -los empresarios- ejecutan explotando al estudiantado y a sus familias?
EN LA MONEDA lo saben, en la UDI y en Renovación Nacional también lo saben. Estamos a mediados de abril, y de aquí en más el gobierno deberá tomar posiciones defensivas, con la espalda pegada a la pared y la lengua dispuesta a iniciar veloz argumentación para salir sólo medianamente chamuscado del mal paso.
¿Tanto así? No quiero exagerar, pero es posible que incluso quede corto en mis apreciaciones, ya que en lontananza se observa una tormenta de difícil pronóstico encabezada por federaciones estudiantiles universitarias. La causa de estas primeras y muy severas revueltas antisistema y antigobierno serán la inefable TNE (Tarjeta Nacional Estudiantil), ya que de manera torpe y casi gratuita, La Moneda despierta nuevamente un gigante dormido, tal como lo hiciera en su oportunidad Michelle Bachelet con los ‘pingüinos', aunque esta vez la masa estudiantil parece dispuesta a convertirse en verdaderas ‘orcas' al momento de tomarse las calles y armar escándalo.
Como se sabe, desde el 15 de enero al 20 de febrero del 2011, al igual que ocurre todos los años, los beneficios de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) estuvieron suspendidos para los alumnos de educación básica y media. Los estudiantes han debido soportar las alzas del pasaje en el Transantiago, y en regiones la situación se ha complicado aún más porque la Confederación Nacional de Buses (CONABUS), que agrupa a los empresarios microbuseros del país, anunció que no aceptarán la TNE, advirtiendo esa Confederación que ella será quien entregue los próximos pases escolares con un tarifado que los propietarios de buses determinarán, abriendo un escenario de conflicto y enfrentamiento con el gobierno derechista que, en estricto rigor, es el gobierno de ellos, los empresarios..
Si La Moneda rechaza esa decisión, o decide sancionar de cualquier forma a la Confederación empresarial, los dirigentes de CONABUS llamarán a sus bases para realizar un Paro Nacional de duración indefinida. Y no están dormidos ni lanzando bravuconadas, ya que en regiones los microbuseros han desplegado informativos asegurando que no respetarán la TNE y los estudiantes deberán pagar pasaje adulto, e incluso en algunas ciudades anunciaron el fin definitivo -la defunción- de la tarifa escolar, tanto para educación básica, como media y superior.
Según los dirigentes universitarios (específicamente los de la USACH), las amenazas de los empresarios microbuseros surgen a partir de un conflicto económico que ellos mantienen con el gobierno. Hasta el 2005 eran los empresarios quienes tenían a cargo los pases escolares, pero luego de la ‘Revolución Pingüina' del año 2006, y de sus exigencias por un pase escolar único y nacional, se crea la TNE cuya administración quedó en manos de la JUNAEB, con participación de CONABUS.
Sin embargo, a comienzos del actual 2011 el gobierno anunció que llamaría a licitación para la confección de la TNE, excluyendo a CONABUS de ese asunto (la mentada tarjetita se les vende a los estudiantes universitarios, no es un regalo, y ahí está la parte más jugosa del negocio).
El gobierno ya externalizó la administración de la TNE en regiones, y quien se adjudicó la licitación para fabricar y administrar la susodicha tarjeta por el período 2011-2012, fue la empresa VIGATEC S.A., la cual tiene entre sus mejores clientes a JUMBO, CMR Falabella y Scotiabank (todos ellos grandes mecenas en el financiamiento de las campañas políticas de RN y UDI). De este modo, VIGATEC S.A. repartirá tres millones de TNE en regiones a partir del próximo 01 de junio...operación que le reportará la friolera de seis mil millones de pesos ($6.000.000.000).
Los empresarios del transporte colectivo argumentan que la ausencia de ingresos derivados de la administración de la TNE, los obliga a eliminar la tarifa escolar, y determinan que la solución está en crear sus propios pases definiendo ellos las tarifas respectivas. Sobre estos delicados asuntos, los dirigentes universitarios de la USACH exponen que la tarifa escolar fue un logro de las movilizaciones estudiantiles del 2001, cuando miles de estudiantes en las calles obligaron al gremio microbusero a establecer una tarifa escolar que representaba el 33% de la tarifa adulta.
Pero, con la entrada en vigencia de la TNE se establecieron nuevas tarifas, siendo el Estado quien cubre la diferencia, ya que la tarifa de los estudiantes de educación básica es financiada en un 100% por los gremios del transporte; la de educación media un 33% por los estudiantes, un 60% por los gremios y un 7% por el Estado. Y la tarifa de educación superior es financiada un 33% por los estudiantes, un 50% por los gremios y un 17% por el Estado.
Por cierto, los empresarios del transporte colectivo continúan la pugna por recuperar el control del pase escolar y si comprueban disminución en sus ingresos debido a la ya comentada TNE, tales pérdidas las recuperarán aumentando el valor de las tarifas escolares, con lo que afectan a miles de familias y abren un escenario de conflictos con el gobierno...pero utilizando ‘mano de gato' en este caso, pues esperan que sean los estudiantes quienes se lancen a las calles para protestar en forma.
Obviamente, los primeros encontronazos serán entre estudiantes y choferes, ya que a estos últimos el empresariado les obligará a respetar pases y tarifas impuestas a la fuerza por CONABUS, mientras que el gobierno apuesta a que sean los estudiantes quienes se enfrenten con el gremio microbusero exigiendo el respeto de la TNE para que, de ese modo, indirectamente, validen la posición de La Moneda. Por su parte, los empresarios esperan a que los estudiantes presionen al gobierno a objeto de que La Moneda vuelva a otorgarle al gremio del transporte un puesto en la repartija económica desglosada de la administración de la TNE.
Hace pocas semanas, José Muñoz, Presidente de la Confederación de Buses de Transporte Mayor Urbano de Pasajeros (Conabus), indicó que "no hay acuerdos con el Gobierno, y si no hay acuerdos, la tarjeta de VIGATEC no la vamos a aceptar".
Es un hecho cierto que el conflicto ha sido parido por gobierno y empresarios, pero ambos bandos afilan garras y lustran chequeras a la espera de que sea el estudiantado quien incline la balanza para uno u otro lado.
También es cierto que el gobierno ha abierto una caja de Pandora, ya que a los reclamos -muy justos por lo demás- que los estudiantes expliciten contra el aumento de tarifas en el transporte por este asunto de la administración de la TNE, más temprano que tarde agregarán otras cuestiones de igual o mayor importancia, como es el caso de los inefables cambios que el MINEDUC ha realizado en las Becas Presidente de la República y Centenario. Cambios que, por cierto, perjudican al mismo sector de siempre: al estudiantado proveniente de familias de escasos recursos.
Mientras tanto, ¿la oposición política, seguirá bendiciendo con su cómplice silencio esta andanada de burdos negociados que el oficialismo y sus socios -los empresarios- ejecutan explotando al estudiantado y a sus familias? ¿O algunos de los más conspicuos dirigentes opositores también llevan ‘Acciones S.A' en estos turbios asuntos, y por ello avalan la endémica administración que el gobierno efectúa en detrimento de la gente, pero en abierto y casi exclusivo beneficio de los dueños del capital?
Pronto sabremos cuántos pares son tres moscas.