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La Coctelera

"PROMESAS, MENTIRAS, EMPRESARIOS Y GOBIERNO", RESPONSABLES DE LAS MOVILIZACIONES QUE VIENEN

ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ

¿La oposición política, seguirá bendiciendo con su cómplice silencio esta andanada de burdos negociados que el oficialismo y sus socios -los empresarios- ejecutan explotando al estudiantado y a sus familias?

EN LA MONEDA lo saben, en la UDI y en Renovación Nacional también lo saben. Estamos a mediados de abril, y de aquí en más el gobierno deberá tomar posiciones defensivas, con la espalda pegada a la pared y la lengua dispuesta a iniciar veloz argumentación para salir sólo medianamente chamuscado del mal paso.

¿Tanto así? No quiero exagerar, pero es posible que incluso quede corto en mis apreciaciones, ya que en lontananza se observa una tormenta de difícil pronóstico encabezada por federaciones estudiantiles universitarias. La causa de estas primeras y muy severas revueltas antisistema y antigobierno serán la inefable TNE (Tarjeta Nacional Estudiantil), ya que de manera torpe y casi gratuita, La Moneda despierta nuevamente un gigante dormido, tal como lo hiciera en su oportunidad Michelle Bachelet con los ‘pingüinos', aunque esta vez la masa estudiantil parece dispuesta a convertirse en verdaderas ‘orcas' al momento de tomarse las calles y armar escándalo.

Como se sabe, desde el 15 de enero al 20 de febrero del 2011, al igual que ocurre todos los años, los beneficios de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) estuvieron suspendidos para los alumnos de educación básica y media. Los estudiantes han debido soportar las alzas del pasaje en el Transantiago, y en regiones la situación se ha complicado aún más porque la Confederación Nacional de Buses (CONABUS), que agrupa a los empresarios microbuseros del país, anunció que no aceptarán la TNE,  advirtiendo esa Confederación que ella será quien entregue los próximos pases escolares con un tarifado que los propietarios de buses determinarán, abriendo un escenario de conflicto y enfrentamiento con el gobierno derechista que, en estricto rigor, es el gobierno de ellos, los empresarios..

Si La Moneda rechaza esa decisión, o decide sancionar de cualquier forma a la Confederación empresarial, los dirigentes de CONABUS llamarán a sus bases para realizar un Paro Nacional de duración indefinida. Y no están dormidos ni lanzando bravuconadas, ya que en regiones los microbuseros han desplegado informativos asegurando que no respetarán la TNE y los estudiantes deberán pagar pasaje adulto, e incluso en algunas ciudades anunciaron el fin definitivo -la defunción- de la tarifa escolar, tanto para educación básica, como media y superior. 

Según los dirigentes universitarios (específicamente los de la USACH), las amenazas de los empresarios microbuseros surgen a partir de un conflicto económico que ellos mantienen con el gobierno. Hasta el 2005 eran los empresarios quienes tenían a cargo los pases escolares, pero luego de la ‘Revolución Pingüina' del año 2006, y de sus exigencias por un pase escolar único y nacional, se crea la TNE cuya administración  quedó en manos de la JUNAEB, con participación de CONABUS.

Sin embargo, a comienzos del actual 2011 el gobierno anunció que llamaría a licitación para la confección de la TNE, excluyendo a CONABUS de ese asunto (la mentada tarjetita se les vende a los estudiantes universitarios, no es un regalo, y ahí está la parte más jugosa del negocio).

El gobierno ya externalizó la administración de la TNE en regiones, y quien se adjudicó la licitación para fabricar y administrar la susodicha tarjeta por el período 2011-2012, fue la empresa VIGATEC S.A., la cual tiene entre sus mejores clientes a JUMBO, CMR Falabella y Scotiabank (todos ellos grandes mecenas en el financiamiento de las campañas políticas de RN y UDI). De este modo, VIGATEC S.A. repartirá tres millones de TNE en regiones a partir del próximo 01 de junio...operación que le reportará la friolera de seis mil millones de pesos ($6.000.000.000).

 

Los empresarios del transporte colectivo argumentan que la ausencia de ingresos derivados de la administración de la TNE, los obliga a eliminar la tarifa escolar, y determinan que la solución está en crear sus propios pases definiendo ellos las tarifas respectivas. Sobre estos delicados asuntos, los dirigentes universitarios de la USACH exponen que la tarifa escolar fue un logro de las movilizaciones estudiantiles del 2001, cuando miles de estudiantes en las calles obligaron al gremio microbusero a establecer una tarifa escolar que representaba el 33% de la tarifa adulta.

Pero, con la entrada en vigencia de la TNE se establecieron  nuevas tarifas, siendo el Estado quien cubre la diferencia, ya que la tarifa de los estudiantes de educación básica es financiada en un 100% por los gremios del transporte; la de educación media un 33% por los estudiantes, un 60% por los gremios y un 7% por el Estado. Y la tarifa de educación superior es financiada un 33% por los estudiantes, un 50% por los gremios y un 17% por el Estado. 

Por cierto, los empresarios del transporte colectivo continúan la pugna por recuperar el control del pase escolar y si comprueban disminución en sus ingresos debido a la ya comentada TNE, tales pérdidas las recuperarán aumentando el valor de las tarifas escolares, con lo que afectan a miles de familias y abren un escenario de conflictos con el gobierno...pero utilizando ‘mano de gato' en este caso, pues esperan que sean los estudiantes quienes se lancen a las calles para protestar en forma.

Obviamente, los primeros encontronazos serán entre estudiantes y choferes, ya que a estos últimos el empresariado les obligará a respetar pases y tarifas impuestas a la fuerza por CONABUS, mientras que el gobierno apuesta  a que sean los estudiantes quienes se enfrenten con el gremio microbusero exigiendo el respeto de la TNE para que, de ese modo, indirectamente, validen la posición de La Moneda. Por su parte, los empresarios esperan a que los estudiantes presionen al gobierno a objeto de que La Moneda vuelva a otorgarle al gremio del transporte un puesto en la repartija económica desglosada de la administración de la TNE.

Hace pocas semanas, José Muñoz, Presidente de la Confederación de Buses de Transporte Mayor Urbano de Pasajeros (Conabus), indicó que "no hay acuerdos con el Gobierno, y si no hay acuerdos, la tarjeta de VIGATEC no la vamos a aceptar".

Es un hecho cierto que el conflicto ha sido parido por gobierno y empresarios, pero ambos bandos afilan garras y lustran chequeras a la espera de que sea el estudiantado quien incline la balanza para uno u otro lado.

También es cierto que el gobierno ha abierto una caja de Pandora, ya que a los reclamos -muy justos por lo demás- que los estudiantes expliciten contra el aumento de tarifas en el transporte por este asunto de la administración de la TNE, más temprano que tarde agregarán otras cuestiones de igual o mayor importancia, como es el caso de los inefables cambios que el MINEDUC ha realizado en las Becas Presidente de la República y Centenario. Cambios que, por cierto, perjudican al mismo sector de siempre: al estudiantado proveniente de familias de escasos recursos.

Mientras tanto, ¿la oposición política, seguirá bendiciendo con su cómplice silencio esta andanada de burdos negociados que el oficialismo y sus socios -los empresarios- ejecutan explotando al estudiantado y a sus familias? ¿O algunos de los más conspicuos dirigentes opositores también llevan ‘Acciones S.A' en estos turbios asuntos, y por ello avalan la endémica administración que el gobierno efectúa en detrimento de la gente, pero en abierto y casi exclusivo beneficio de los dueños del capital?

Pronto sabremos cuántos pares son tres moscas.

LA REVOLUCIÓN ESPAÑOLA

 RAFAEL LUIS GUMUCIO RIVAS

"Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir"

Este subtítulo corresponde a uno de los tantos slogans surgidos de la rebelión ciudadana que, por semanas, ha ocupado la ocupado la famosa Puerta del Sol. En la mayoría de los movimientos espontáneos de la ciudadanía surgen estas frases geniales que logran dibujar la situación de opresión, mucho mejor docto ensayo. Se nos viene al recuerdo el "prohibido prohibir" o la "imaginación al poder", de los jóvenes de 1968, en París, o el "no pasarán", de Madrid.

El sistema político español, surgido al fin del franquismo, está haciendo agua por los cuatro costados: la Ley Electoral favorece a un bipolio - muy similar al  que tenemos  por acá -, a un Partido Socialista Obrero  Español, que pretende representar el centro-izquierdo, y aun Partido  Popular, que es la derecha - que en las lecciones del 22 de mayo arrasó con el PSOE.

El fenómeno ciudadano de la Puerta del Sol es expresión del completo alejamiento entre el mundo de la política y de sus instituciones de la sociedad civil. Hay una forma de democracia representativa que se agotó completamente: los partidos políticos tradicionales sean estos socialdemócratas o derechistas, son incapaces de canalizar a la ciudadanía, cuya cotidianidad está divorciada de la política.

El tema central de la ocupación de la Puerta del Sol es el fin de la forma de hacer política que implica, necesariamente, la existencia de partidos y sistemas electorales que son rechazados por la soberanía popular. Si nos basamos en esta crisis de representatividad, es evidente, como lo sostienen los voceros de la ocupación, que no importa quien gane las elecciones municipales y autonómicas, sea la derecha o la izquierda, para la ciudadanía congregada lo que importa es la construcción de un nuevo sistema político y una economía que no esté dominada por  los banqueros y los especuladores que, según el Movimiento 15-M, no sólo han conducido a España al caos, sino que también han destruido su cotidianidad y su vida personal y social.

Es difícil prever qué tipo de democracia surgirá de esta crisis de representación, cuyos profetas de vanguardia son los ciudadanos locatarios de la Puerta del Sol. Lo que está claro para mí es que estas formas de representación, expresadas en Constituciones  y leyes políticas, están agotadas y que, por lo demás, nada se puede esperar de la socialdemocracia, ni de la derecha y mucho menos de las Democracias Cristianas. El siglo XX ya murió y sus formas de hacer política no pueden ser resucitadas.

Este no es un fenómeno netamente español, también está ocurriendo en otros países de Europa, y en América Latina se instaló ya desde décadas pasadas, con expresiones llamadas populistas, como el Justicialismo, el socialismo de Chávez y los gobiernos de Rafael Correa y de Evo Morales. Nada se gana con perorar contra el llamado populismo que, en algunos casos, representa verdaderos y legítimos intereses populares, que no puede ser contrastado con sistemas de partidos políticos corruptos, en extremo centralizados, absolutamente ajenos a la soberanía popular; la gente olvida fácilmente que el sistema político venezolano es casi igual al chileno, con partidos socialdemócratas y demócrata  cristiano - en el caso de los primeros, incluso no existía derecha y, mucho menos, herederos de Pinochet, que no lo podemos comparar con Marcos Pérez Jiménez.

El espontaneismo popular se ha extendido incluso a los países musulmanes  de la península arábica, Egipto y el Magreb - Libia, Túnez, Marruecos- que está poniendo fin a regímenes autoritarios, surgidos en la época de los movimientos de liberación africanos e, incluso, del  tercermundismo nasserista.

Es difícil aún precisar los alcances, tanto de lo que pueda ocurrir en España, o en los países musulmanes, lo que sí está claro, por el momento, es que los partidos políticos tradicionales, a nivel  mundial, están agotados: han dejado de ser partidos de masas para transformarse en aquellos de directorio, propios del siglo XIX. Como fue superado el "cribage" liberal-conservador, lo será en el siglo XXI el de socialdemócratas y partidos derechistas, reemplazándolos por nuevas formas de organización política, que surgen de y para la sociedad civil, con métodos de democracia directa, que superen a la limitada forma de representación actual.

En Chile está ocurriendo lo mismo, con la sola diferencia de que aún no se rebela una ciudadanía bastante borrega, que ha sido dominada por la Concertación y por la Alianza, que son expresión de la misma forma  de apropiarse del Estado, que favorecen una forma repugnante de concentración del poder económico. Si consideramos las políticas de de Hacienda de ambas agrupaciones no encontramos ninguna diferencia: lo mismo da un Velasco, que un Larraín. Es de esperar que el pésimo gobierno de Sebastián Piñera ponga fin al juego de repartirse el poder y permita que surjan nuevas formas de hacer política.

No hay que ser completamente pesimista: en Chile está comenzando a surgir, paulatinamente, aun cuando sea po efectos de imitación movimientos masivos, como aquellos que rechazan las termoeléctricas y hoy Hidroaysén,  que permiten visualizar una forma de dejar fuera de juego a las mafias políticas, sean estas de los partidos de la derecha o de la seudo-izquierda. Estamos  lejos de terminar con el conservantismo, que es una herencia del tirano Portales y sus sucesores políticos e intelectuales, pero al mismo tiempo se puede esperar que se reivindique la herencia progresista de J. M. Infante, Francisco Bilbao, Vicuña Mackenna, y tantos otros.

GOBIERNO PIÑERISTA ALIMENTA SU PROPIA AGONÍA

ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ

En sectores pensantes de la derecha, algunas mentes frías y espíritus calmos avizoran que el 2014 no habrá un segundo gobierno aliancista, ya que a los errores de Piñera se suman la crisis global del neoliberalismo y una nueva ‘primavera' de las organizaciones sociales.

LA SITUACIÓN POLÍTICA para la Derecha chilena es poco alentadora de aquí al año 2013, a pesar de haber  conseguido el gobierno de Sebastián Piñera algunos éxitos importantes, como el crecimiento económico y los innegables avances en materias de salud pública, especialmente en lo referido al Programa AUGE.

Dado que el 2012 habrá elecciones parlamentarias y edilicias, a la administración aliancista le resta poco más de un año para llevar a cabo mejoras sustanciales -que sean aceptadas y valoradas por la mayoría de los chilenos- en temas como la educación, la inflación, la brecha económica, la delincuencia, y el cuidado del medio ambiente... aunque a decir verdad debería referirse esto último (medio ambiente) a la respuesta que el 75% de los chilenos espera: ¡no seguir vendiendo nuestro país al capital criollo y extranjero!

Hace ya algún tiempo escribí en twitter una frase que cada día cobra más fuerza en las redes sociales: "Hay un país llamado Chile donde nada es de Chile", y la recuerdo en este artículo porque  me informaron que el Presidente está siempre preocupado por los comentarios aparecidos en las redes sociales, más que por las protestas masivas y populares. Pero, como nobleza obliga, es necesario puntualizar que el envión en estos temas no se produjo el año recién pasado, puesto que específicamente fueron los gobiernos concertacionistas quienes se esmeraron en la venta de Chile, en regalar los yacimientos mineros a manos extranjeras e, incluso, en haberse convertido en los principales responsables del deterioro ambiental que hoy preocupa -y con mucha razón- a la mayoría de los habitantes. El gobierno actual no ha hecho sino continuar la línea trazada por sus antecesores en el palacio de Toesca. 

Por ello, no se comete error alguno al asegurar que la administración derechista de Sebastián Piñera bien puede ser considerada como el quinto gobierno de la Concertación, con lo cual se confirma que el otrora bloque ‘progresista', que hoy funge de opositor, era tanto o más neoliberal que los dirigentes de RN, UDI, Sofofa, CPC y Casa Piedra. Sin ánimo de injuriar ni menoscabar a ninguna de las tiendas partidistas que conforman la Concertación, me permito asegurar que el mote de ‘mayordomos' les quedó de pelos.

Consciente de lo ya mencionado, Piñera hace ingentes esfuerzos por dotar a su administración de alguna arista que la distinga de las anteriores, pero en ello se equivoca, da bandazos y patinadas, exagera hasta el cansancio sus escasos éxitos y, lo peor de todo, muestra un inagotable interés por aparecer en las primeras planas de diarios, revistas y pantallas de televisión, cayendo en una farandulización que da pábulo a la mofa popular y al sarcasmo hiriente que es típico en la política de trinchera.

Es en este escenario de promesas desesperadas que Sebastián Piñera intenta granjearse la simpatía del pueblo con medidas que, contrariamente a su demagógico lenguajeo, coadyuvan al incremento de la ya profunda brecha económica, como ha sido, entre otras realidades, el último anuncio referido a subsidiar a los jóvenes que ingresan a la enseñanza superior, dejándoles en sus arbitrios la decisión de usar ese dinero para matricularse en la universidad que deseen. No se requiere ser brujo para intuir la respuesta mayoritaria de los postulantes: ingresar a planteles donde, pago cursado, la exigencia académica sea infinitamente menor a la presentada por planteles de noble historia, como las universidades tradicionales. Agregando a ello que se estructura ‘legalmente' un nuevo pingüe negocio para los comerciantes de la educación, refrendándose el sentimiento popular que señala a este gobierno interesado sólo en el crecimiento económico, y no en el real estado de bienestar de la gente.

De esa manera, la infame brecha económica no sólo se mantiene, sino que crece...y lo hace a velocidad del rayo puesto que la pésima distribución del ingreso continúa su malévola acción gracias a la existencia de gobiernos que nada hacen por contenerla. No existe voluntad política para poner coto a estas situaciones, ya que el reciente discurso presidencial ante el Congreso dejó claramente establecido que para el empresariado y la clase política los avatares de la brecha significan cero preocupación e interés, lo que se confirma mediante el actuar del gobierno, de los legisladores y capitalistas, pues de lo contrario se habría potenciado el único elemento, la única herramienta, con capacidad real para mejorar esta indignante distribución del ingreso: la Negociación Colectiva, tal como lo han hecho países con gobiernos de diferentes colores políticos en Europa, Asia y América.  

Digámoslo sin eufemismos y claramente; el gobierno derechista chileno agoniza apenas iniciado su segundo año de mandato, y el electorado se percata que no existen diferencias sustantivas entre esta administración y las anteriores...por el contrario, mucha gente opina que son entes gemelos. En su desesperación y ante la agonía política que La Moneda vislumbra de aquí en más, Piñera opta por la tozudez intentando ‘neoliberalizar' al máximo su gestión, aun a contrapelo de una creciente opinión pública que ocupa las calles para demostrar su descontento.

El mandatario chileno actúa de esa manera aun a sabiendas de que el sistema neoliberal trastabilla severamente en Europa, cuyos mercados se encuentran a la baja, tanto que ya se habla de un posible tránsito de la crisis al caos a no mediar que se instalen las correcciones de fondo que millones de españoles, portugueses, griegos y europeos en general impetran no sólo con esperanza, sino también con ira.

Finalmente, a las tiendas partidistas que integran la Concertación debería también servirles de aprendizaje lo que está ocurriendo, pues en sus particulares historias políticas tendrán que escribir -con letras de molde-que tanto en Chile, como en España, Grecia y Portugal, la "mayordomía" no salva al sistema patronal.

Pregúntenle al aguachento Rodríguez Zapatero y al pusilánime PSOE....ellos podrán explicarles en manzanitas lo que aquí se ha escrito en castellano simple. 

GOBIERNO: BUENAS SOLUCIONES, MALOS DIAGNÓSTICOS

 ASCANIO CAVALLO

Lo que se ha estado viendo en las manifestaciones callejeras no es la oposición -entendida como Concertación-, sino un magma mucho más difuso, amplio e inquieto, y nadie debería extrañarse de que anden en él incluso gentes que votaron por Piñera.

Nadie puede negar que el gobierno de Sebastián Piñera es ingenioso para encontrar soluciones a problemas complejos. Este es, quizás, su mayor capital ejecutivo, y el propio Presidente lo desplegó con amplitud en su Mensaje del 21 de mayo, a pesar del ambiente de crispación que rodeó esos días. La propia actitud de la oposición confirma esa capacidad: cada iniciativa del Ejecutivo es observada con una mezcla de sorpresa y desconfianza, como si pusiera en juego algún intrincado mecanismo intelectual.

La Concertación inventó un concepto para describir su propia perplejidad, la llamada "letra chica", que se asocia bien con las engañifas de los contratos, pero que sobre todo le permite subrayar una y otra vez el origen y la filiación empresarial del Presidente y de gran parte de su gabinete. Como eslogan, es punzante y multisémico. Como proposición política, es pobre y reactiva: sitúa al bloque opositor en una curiosa posición imaginaria de subordinado, siempre a punto de ser abusado, siempre al borde del despido.

Esta es la flaqueza más grave de la Concertación: su escaso poder conceptual, que la tiene circunscrita a la función de hostigar los proyectos del gobierno, estrujarlos por la vía parlamentaria y, en el mejor de los casos, sacarles algo más de jugo. Caso modelo: la tramitación de la extensión del posnatal.

Los esfuerzos por escapar de esta trampa jugando hacia adelante tropiezan con la ansiedad de hacer frente al ingenio del gobierno. Caso reciente: Ricardo Lagos. Y tropiezan también con la falta de consenso para proponer soluciones alternativas a las que éste plantea. ¿Ejemplo? La "carretera pública" eléctrica.

Si hay algo nuevo en la política chilena de estos días, es que la Concertación, dentro de su orfandad, ha buscado una manera de respirar subiéndose al carro de los movimientos sociales. En general, lo ha hecho tarde y en el vagón de cola. Pero esto es suficiente para crearle problemas al gobierno, que es una de las funciones de toda oposición, aunque no siempre la más importante.

Si le resulta fácil, es porque, junto con su capacidad de ingenio, el gobierno tiene un grave déficit de diagnóstico. La evidencia sobre esto se ha acumulado. En un año de gestión hay más errores no forzados -Punta Arenas, Van Rysselberghe, Kodama, uso de gas lacrimógeno- que celadas tendidas por la oposición.

Durante 20 años, la derecha teorizó respecto de los peligros que correría en caso de llegar al gobierno. La mayoría de sus analistas coincidía en que la izquierda y la centroizquierda lanzarían en su contra a los sindicatos, los pobladores, los estudiantes, para generar un clima de ingobernabilidad. Imaginaban que se enfrentarían a una oposición orgánica, con escuadrones de agitadores y militantes en las calles.

Nada de eso ha ocurrido. Lo que ha pasado, en cambio, es que la propia configuración del gobierno de Piñera parece haber ofrecido la plataforma para aglutinar el descontento, no con este Poder Ejecutivo, sino con los poderosos, el modelo de mercado, el capitalismo e incluso la estrategia de desarrollo. Lo que se ha estado viendo en las manifestaciones callejeras no es la oposición  -entendida como  Concertación-, sino un magma mucho más difuso, amplio e inquieto, y nadie debería extrañarse de que anden en él incluso gentes que votaron por Piñera.

El gobierno erró el diagnóstico en todos sus errores puntuales. Pero su equivocación más gruesa tiene que ver con lo que proyecta hacia el conjunto de la sociedad, incluso más allá de su voluntad. Hoy por hoy, no habría empresario que apoyase la afirmación de que este es el gobierno de los empresarios. Por el contrario, algunos de ellos se sienten más maltratados ahora que con las administraciones anteriores.

Sin embargo, el grueso de la población sí identifica al gobierno con el empresariado, y proyecta sobre él los atributos negativos que envuelve esta calificación, y que son muy distintos en esta década de lo que eran en los 90. La consigna de la "letra chica" prende en esta hoguera como la leña seca.

Colocado ante un país que comenzó a valorar otras cosas después de reducir (no resolver) algunos de sus problemas más acuciantes -la extrema pobreza, la falta de viviendas, el desamparo en salud, el desempleo, el ingreso bajísimo-, el gobierno ha tardado tanto en ajustar su brújula, que todavía busca las explicaciones a sus vaivenes de popularidad en la publicidad ( "problemas de comunicación" ) o en los sucesos de la semana. ¿No es un poco ridículo que haya tanta gente de gobierno esperando la próxima encuesta para saber cómo está el ministro Laurence Golborne?

La oposición no tiene un mejor diagnóstico que el gobierno. De hecho, no tiene ni siquiera uno, sino muchos. Cuando comenzó a sufrir este problema, perdió el poder. Contrario sensu, se puede aventurar que el primero que consiga afinar el diagnóstico social será el que tenga la mejor opción para el 2014.  

EL FRA FRA; TRES DE HERMÓGENES PÈREZ DE ARCE

 HERMÓGENES PÉREZ DE ARCE

EL MERCADO ES MÁS FUERTE

Si fuera por seguir la corriente y defender causas políticamente correctas o fáciles, no me habría asilado en un blog de internet como éste. Lo hice porque aquí sólo le respondo a mi conciencia. Y mi conciencia me dice que el espectáculo montado en torno a la contratación de trabajadores paraguayos y un brasileño en empresas de Francisco Javier Errázuriz constituye una representación inexacta de la verdad.

Primer punto: la legislación del trabajo chilena, de inspiración socialista, deja fuera del mercado del trabajo (cesante) a la gente más pobre; y hace a las empresas chilenas menos competitivas, porque encarece artificialmente el factor trabajo.

Segundo punto: si la gente fuera libre para ofrecer a otra contratar sus servicios, las remuneraciones serían menores pero todos tendrían trabajo. Los pobres serían menos pobres, porque más personas por familia tendrían un ingreso.

Tercer punto: esto mismo pasa en otros países y por eso sus trabajadores emigran en busca del trabajo que sus legislaciones internas les impiden encontrar. En otro país lo hacen libremente, mediante figuras como "contratos de capacitación".

Por esa razón llegaron los trabajadores extranjeros a las empresas de Errázuriz. Es posible que haya una irregulairdad si es que se presentaba como un contrato de capacitación y, en rigor, no lo era, sino sólo un contrato de trabajo. Eso está sujeto a prueba. Pero lo que es evidente es que los medios de comunicación han creado una imagen completamente exagerada y desproporcionada, si es que no derechamente falsa, de la situación de esos inmigrantes.

He aquí un testimonio de una trabajadora paraguaya, María Lucila González, que debió emprender viaje de vuelta a su país, por petición de sus hijos: "Yo quería quedarme acá y trabajar, porque estaba muy bien, pero me dijeron que volviera porque estaban muy preocupados, porque allá se habla todo mal de lo que pasa acá". ("El Mercurio", 27.05.11, p. C-12).

Los medios han hecho una "misse-en-scéne" que no corresponde a la realidad.
Es evidente que los trabajadores paraguayos fueron convencidos acá por "alguien", después de haberse dado por satisfechos con los términos ofrecidos por el empresario, de que podían obtener beneficios superiores a los pactados libremente, si se asilaban en la legislación chilena. Finalmente perdieron pan y pedazo. Deberán volver a su país. Como María Lucila, "estaban muy bien", pero creyeron poder estar mejor, porque alguien les hizo creer que podían obtener más de lo prometido y aceptado. Pero, si fuera por eso, el empresario habría contratado trabajadores chilenos. En cualquier campamento podría encontrar a cuatro de cada diez jóvenes dispuestos a trabajar "por el mínimo", pues están cesantes.

La verdad está sufriendo a manos de los medios en este caso. Por eso los hijos de María Lucila tienen una imagen tan distinta de la situación de ella de la que realmente estaba viviendo, y la han obligado a volver, muy a su pesar.

"El mercado es más fuerte": si hay tanta gente que necesita un ingreso y quiere trabajar, sin poder hacerlo; y tanta gente que contrataría a más personas si hubiera precios de mercado para la mano de obra, alguna vez terminará por imperar la razón. Y Chile se aproximará a tener, como dice la funcionaria del BID, Carmen Pagés-Serra (ver mi blog de ayer) la misma proporción de gente ocupada que los Estados Unidos, lo cual implicaría automáticamente tener un PIB 16% superior al que tenemos.

LO QUE LA CARMEN LE DIJO A LA EVELYN

Cuando la ministra del Trabajo fue a Estados Unidos hace poco, participó en un seminario en el BID, donde la jefa de la unidad de mercados laborales de esa institución, Carmen Pagés-Serra, les dijo a aquélla y a los economistas y parlamentarios que la acompañaron (traduzco) que en Chile debían hacer todo lo contrario de lo que están haciendo en materia laboral.
Dije "traduzco" porque Carmen fue muy diplomática y dio su opinión de manera elíptica. Por ejemplo, señaló: "Los temas no son sencillos; implican hacer cambios en aspectos que pueden ser contenciosos, pero es un momento clave en la historia del país".

¿Qué quiso decir? Que la Evelyn debe hacer todo lo contrario de lo que está haciendo, es decir, en lugar de complacer a Arturo Martínez y sus similares, y amenazar a los empresarios, debe prepararse para enfrentar a Martínez y permitir a los empresarios aumentar su productividad, lo que es lo mismo que decir que debe disminuírse el precio de contratar trabajadores.
Pues Carmen añadió una cosa muy notable: si en Chile la participación de la población en el mercado del trabajo fuera la misma que en EE. UU., el ingreso chileno aumentaría en 16 %. Es decir, daría un salto de crecimiento equivalente al de tres años, al ritmo registrado en 2010.
Para que la participación en el mercado del trabajo sea la misma que en EE.UU. se requiere que más jóvenes y mujeres entren a trabajar, pues entre ellos están las tasas más altas de desocupación. ¿Por qué no lo hacen? Porque en Chile no hay libertad de trabajo, pese a que la Constitución la garantiza. Y no la hay porque los jóvenes pobres y las mujeres de menor educación, unos y otras pertenecientes a grupos de escasa productividad, no encuentran empleo, debido a que la legislación de salarios mínimnos, indemnizaciones por años de servicio, feriados irrenunciables, salas-cunas, pre y postnatal y fueros variados hacen que el costo mínimo de contratar a algún trabajador o trabajadora sea más alto que el aporte a la producción que él o ella son capaces de hacer. Luego, no están en el mercado del trabajo, no generan ingresos propios y el país crece un 16% menos de lo que podría hacerlo.

Los "aspectos contenciosos" a que se refiere Carmen están representados por la agitación política que habría si se permitiera al mercado del trabajo ser más libre y a las personas contratarse sin los condicionamientos que les ponen las leyes laborales y sindicales vigentes.
La desigualdad en Chile se explica en gran medida por la rigidez de la legislación laboral, previsional y sindical, pues las personas pobres tienen tasas de desempleo de dos dígitos (entre los pobladores de campamentos, jóvenes, sin educación, la tasa de desempleo supera el 40%, y si son mujeres sube más aún). En cambio, en el quintil de ingreso más alto hay pleno empleo. ¿Cómo no va a haber desigualdad si la legislación socialista lleva a que casi la mitad de los más pobres no encuentren trabajo y todos los ricos se regodeen con las oportunidades de trabajo que tienen?
Carmen Pagés-Serra ha dicho que, en estas condiciones, la economía chilena se está quedando sin motor que la impulse y, si alguna vez dejan de presentarse las condiciones externas tan favorables que tenemos hoy, con el cobre a más de 4 dólares por libra, nos vamos a quedar sin viento de cola y el estancamiento se va a notar más.

Traducción final de lo que Carmen le dijo a Evelyn: en lugar de perseguir a empresarios que contratan gente, para tener sonriente a Arturo Martínez, debería dedicarse a alentar a los mismos a contratar más, aunque se enoje el presidente de la CUT.

Porque si no, no hablemos de alternancia en el poder ni de nueva forma de gobernar, sino de más de lo mismo.

¿Y LA SOCIEDAD LIBRE?

En una sociedad libre, una persona puede acordar prestar servicios a otra a cambio de la remuneracion que pacten entre ambas. Si alguna de las partes no cumple con su prestación, la otra puede recurrir a un tribunal para hacer efectivo el respectivo cumplimiento.

En un régimen de corte nacional-socialista o socialista-marxista, nada de lo anterior puede hacerse. No son las personas las que contratan libremente, sino el Estado el que les ordena los términos en que lo harán, y que él fija. Si hay algún incumplimiento, es el Gobierno el que interviene, aplica sanciones y procura que los tribunales sancionen al que haya actuado como si fuera una persona libre.

En estos días un empresario agrícola ha contratado a 31 trabajadores paraguayos y tres brasileños que deseaban mejorar sus condiciones de vida. Aquél y éstos habían contratado libremente. El empresario estaba cumpliendo una finalidad que, se dice, es muy deseable: aumentar la productividad, es decir, obtener una determinada producción con menor empleo de recursos. Los trabajadores extranjeros también estaban consiguiendo un mejoramiento de su condición: obtenían mayores remuneraciones que en sus países de origen.
¿Cómo se ha resuelto la situación? ¿En los términos propios de una sociedad libre o del nacional-socialismo y el socialismo marxista? Conteste usted mismo esa pregunta.

Me la sugirió la lectura de "La Segunda" de hoy, que informa sobre el caso. En el mismo vespertino leo una columna de un decano universitario de Políticas Públicas, titulada "Para Cada Problema ¿Un Ministerio?". Dice: "En 2011 entraron en funciones dos nuevas subsecretarías (Turismo y Seguridad Pública), hay otra actualmente en discusión legislativa (Servicios Sociales) y se crearán dos más, en caso de cumplirse los anuncios del 21 de mayo (Educación Superior y Derechos Humanos). Adicionalmente se crearía un nuevo ministerio de Deportes (la subsecretaría ya existe). Por otra parte, se ampliarán las funciones del ministerio de Agricultura y se otorgaría al Consejo de la Cultura el nivel de ministerio. En suma, para 2014 habria cinco nuevas subsecretarías, tres ministerios con redefinición de funciones, uno nuevo y una fusión de dos carteras". El decano no mencionó otro ministerio más anunciado por el Gobierno, el de Desarrollo Social.
Dos páginas más adelante, en el mismo diario, el presidente de la Asociación de Isapres dice que el proyecto del Gobierno de intervenir el sistema privado de salud, instituyendo una cotización obligatoria de algunos afiliados para favorecer a otros, "podría afectar negativamente al 30 por ciento de los cotizantes, desfinanciar el sistema y hasta desestabilizarlo". Vendría así a completarse la tarea destructiva de la medicina previsional privada que se propuso la Concertación.
¿Tiene algún aspecto de lo anterior algo que ver con el funcionamiento de una sociedad libre? 

DEMOCRACIA "DEDOCRÁTICA"

 RAFAEL LUIS GUMUCIO RIVAS

Donde hay organización, hay burocracia. La concepción de Michels respecto a los partidos socialdemócratas de masas no ha sido, hasta ahora, desmentida por la historia.

Si hubiera un tribunal de la libre competencia política todos los partidos actuales serían condenados, pues no son más que monopolios de grupos de poder, que actúan como mafias y cuyo único fin es perpetuarse en los cargos directivos. Los sistemas políticos tienden a favorecer el duopolio, en una torpe  concepción de la alternancia en el poder.

Para los ingenuos, que creen, por ejemplo, que la Concertación es la única capaz de hacer una payasada tan ridícula como las primarias para elegir el candidato presidencial, están muy equivocados. El Partido Socialista Obrero Español acaba de cometer una estupidez sin límites al plantear unas primarias donde el único candidato es Alfredo Pérez Rubalcaba, lo que anula todo intento de cambio en una errónea política, que los condujo a la mayor derrota de su historia política. En nada quedó la idea de llamar a un Congreso extraordinario, que pusiera fin al reinado de Rodríguez Zapatero, tanto en su rol de secretario general del partido, como jefe de Gobierno.

Como en la decadencia del Imperio Romano, una diarquía de emperadores dirigirán al partido socialista español; es muy difícil prever cuánto durará esta dualidad de poderes entre el jefe de Gobierno y secretario general del partido y el líder candidato a las próximas elecciones generales.

En los partidos centralistas burocráticos son impensables las primarias y sólo serían aceptables si no son competitivas, es decir, con un candidato de la nomenclatura, seguro de ganar. Los jefes de las mafias políticas aborrecen el riesgo de que los militantes elijan a alguien que no pertenezca a su tribu; si surge un líder que ponga en cuestión este sistema de dominación, harán todo lo posible para cooptarlo, domesticarlo y, al fin, incorporarlo.

Esta forma de democracia representativa, en el caso de los partidos, es pura y simplemente "dedocracia": Escalona nombró primero a José Miguel Insulza y, posteriormente, a Eduardo Frei; Rodríguez Zapatero, en un comienzo defenestró a Carme Chacón - al parecer era su predilecta - y luego se vio obligado, so pena de perder sus cargos, a nominar a Pérez Rubalcaba,  que no las tiene todas consigo, pues los jefes federales han preferido una dualidad de poderes a derrocar a Rodríguez Zapatero, cosa que hubiera ocurrido de haberse llevado a cabo un Congreso.

Definitivamente, los socialistas no sólo han traicionado su raíz obrera y revolucionaria, sino también han mostrado incapacidad de autocrítica y de practicar la democracia interna. En la actualidad los militantes del Psoe no confían en sus dirigentes, que los han llevado a la debacle y que hoy son incapaces de abrir el partido  a un debate imprescindible y, mucho menos, a las primerias competitivas que suponen una democracia interna.

Lo mismo ocurre con los partidos de la Concertación en Chile: proponen primarias para elegir los candidatos a alcaldes y concejales, sabiendo muy bien que terminarán siendo elegidos a dedo o manteniendo a los actuales ediles - la mayoría de los cuales no quieren dejar sus cargos -. La política consiste, así, no en el arte de gobernar, sino en la habilidad para ejercitar el dedo, nombrando a quienes sean más proclives a los intereses de la mafia en el poder. En este sentido, los partidos socialdemócratas no son muy diferentes a los totalitarios que, entre congreso y congreso, terminaban nominando siempre a los mismos.

Mientras no se ponga fin a la "dedocracia" nuestras democracias muy débiles y caerán fácilmente en manos de líderes populistas; de continuar esta situación los ciudadanos terminarán por alejarse aún más de la política.

La represión policial, que despejó la Plaza de Barcelona, ocupada por los indignados, comandada por el secretario del Interior del gobierno autónomo de Barcelona vino a exacerbar los ánimos y a  colmar la paciencia de los ciudadanos, que se sintieron atropellados en su derecho a protestar ante una crisis que tiene al 50% de los jóvenes en la cesantía.

CHILE ES TIERRA DE NADIE Y FRANJA DE AVENTUREROS

ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ

Aplicaciones de normas neoliberales salvajes han transformado a esta nación en pantano apto para la acción de aventureros y tierra de forajidos. Somos un ‘país puerto' donde nada se fabrica y todo se distribuye sin poner atención a la moral ni a la ley

CADA VEZ ME convenzo más de que en Chile es fácil burlar la ley, saltarse los códigos y enriquecerse mediante actos ilícitos. Hay momentos en que llego a certificar que en mi país se está repitiendo la experiencia irlandesa que pobló el Far West norteamericano con revólver en el puño y rifle en la carreta. Aquí, al igual que en ese entonces, rige únicamente la ley del más fuerte, o del poderoso. Claro que la diferencia estriba en la cantidad de años o centurias que separa una experiencia de otra. Querámoslo o no, los chilenos hemos bajado la testa ante el poder de las armas y el imán de las cabelleras rubias.

"¿De qué diablos está hablando ahora este tipo?", se preguntará más de algún lector. Simple, estoy refiriéndome a la Colonia ‘Dignidad', a sus jerarcas, al poder e influjo que ellos ejercieron (y aun ejercen) sobre ‘honorables' instituciones chilenas, como las Fuerzas Armadas, los partidos políticos, los gobiernos de distintos signos, el empresariado, e incluso alguna prensa, especialmente aquella de derecha que hace gárgaras con agua bendita y se limpia con escapularios las manos ensangrentadas.

El doctor Hartmut Hopp -brazo derecho del pederasta, genocida y nazi Paul Schaeffer- se escabulló de la justicia. Metáfora burda. La verdad es que se escapó de la ley, huyó, se fugó, ahuecó el ala, se ‘echó el pollo', se desvaneció ante las narices mismas de la supuesta autoridad nacional. Lo hizo a bordo de un helicóptero. Tramontó la cordillera y posó sus nalgas en territorio argentino. Desde allí voló a Alemania a bordo de un avión de línea comercial. Simple, claro y efectivo.

Por supuesto, las preguntas afloran a borbotones. ¿Cómo obtuvo vigencia en su pasaporte? (en Argentina se lo exigían, obvio). ¿A quién pertenece el bendito helicóptero¿? ¿Quién lo pilotó? ¿Una aeronave puede sobrevolar la cordillera y nuestras carísimas -e ineficaces- instituciones de defensa no "cachan niuna"?   Sea cual sea la respuesta, queda prístinamente claro que a este paisito llamado Chile cualquier tipo audaz -que cuente con algo de dinero para coimear a un funcionario gubernamental- le puede meter el dedo, la mano y todo lo demás en  aquel orificio que se encuentra sito entre ambas nalgas, y que el populacho tiende a llamar ‘culo', y hacer las de quico y caco en beneficio personal.  

Con este último asunto (la fuga del nazi, modelito flaite de Mengele), necesariamente hay que preguntar a viva voz  cuál es nuestra realidad desnuda. En palabras directas, es imperioso inquirir si tenemos autoridades venales, corruptas, guachucheras y  mondongas, o por el contrario, carecemos de una red de protección de fronteras dignas de aquel ‘tigre' que nuestros gobiernos han tenido a bien marquetear por el mundo. Me inclino, definitivamente, por la primera de las alternativas. Y puedo entregar antecedentes al respecto.

¿Se acuerda usted, amigo lector, de aquella pantagruélica metida de pata de  nuestros ‘agentes de la inteligencia nacional' en el consulado de Argentina, situado en la austral ciudad de Punta Arenas? ¿O ya perdió la memoria y no logra recordar que uno de esos ‘brillantes agentes militares del recontra espionaje' dejó -nada menos- que su carnet de identidad en las oficinas del consulado extranjero donde fue a hurguetear papeles y hueviches varios?

Gracias a Dios no tenemos posibilidad alguna de trabarnos en guerra con los vecinos, porque de lo contrario de seguro nos volarían las plumas. Incluso el narcotráfico criollo (ni siquiera el de Colombia, o el de México) se permite, una y mil veces, cruzar nuestras fronteras para comerciar su veneno dentro y fuera del país. Es decir, algunas decenas de chilenitos ‘picantes' -incapaces de leer de corrido cuatro líneas y menos aun entenderlas- pueden traficar, enviciar y aherrojar a miles de ciudadanos con su comercio ilícito de drogas y estupefacientes, cruzando -desde Chile-con absoluta tranquilidad hacia Bolivia, Perú y Argentina.

Y que nadie desmienta esto...pues el doctor Hopp, un nazi juzgado, sancionado y custodiado por las ‘instituciones que funcionan', se limpió el trasero con ellas y escapó del país con tal facilidad que pareció viaje de turista habitual rumbo a Europa. 

Señor querido, amado Jehová, bendito Alá, divino Buda...gracias por impedir que Chile tenga dificultades serias, bélicas o definitivas con algunos de sus vecinos, pues con nuestras actuales (onerosas e ineficientes) fuerzas de defensa y protección, así como con nuestras instituciones policiales y judiciales, a cualquiera de nuestros eventuales enemigos -incluyendo al narcotráfico- le bastaría enviar a este país a sus grupos de boy-scouts para dominarnos sin contrapeso.

Un solo hombre, un nazi viejo, transitando la tercera edad, un alemán apellidado Hoppt, acaba se demostrar que lo anterior no es un cuento de hadas, sino que se trata de algo más que factible. Definitivamente, gracias a la dictadura militar-derechista, a la Concertación y la Alianza, ya dejamos de ser nación, país y república. Hoy somos una especie de simple puerto -donde nada de nada se fabrica- al cual arriban miles de productos extranjeros para ser repartidos a lo largo y ancho del cono sur de América, pagando bajos impuestos y dominando sin contrapeso el medieval escenario jurídico del país.

Ello, incluyendo drogas, nazis y golpistas. 

DESPUÉS DEL COWBOY BUSH JR., EL ‘BODY HUNTER' OBAMA Y EL CLOWN PIÑERA

 ARTURO ALEJANDRO MUÑOZ

USA es Hollywood. O Hollywood es USA. Como sea. La política yanqui hereda más y más Rambos, McClane y Wyatt Earp para atentar a balazos y bombazos contra el resto del mundo. Nosotros tenemos un clown que desea ser cowboy

RECIÉN AHORA COMIENZO a comprender mejor algunas cuestiones referidas al carácter del afroamericano Barack  Obama. Todo lo que respecto de su persona se ha escrito, dicho y supuesto, ha carecido de una base de sustento sólida, una de aquellas que se construyen desde la niñez y permiten explicar "la idiosincrasia personal", como tan campanudamente aseguraba en esta comuna campesina un ya ignorado alcalde derechista.

Buscando, hojeando, leyendo y releyendo, por fin topé con las líneas escritas en Cuba por el doctor Néstor García Iturbe. Agradezco al azar el haberlas encontrado, pues ellas echaron luz sobre las tinieblas de mis dudas y dieron cuerpo a mis aprensiones. Reconozco que en algún momento sentí que las líneas en comento se estaban refiriendo a mi persona, ya que en una u otra medida mi niñez-adolescencia sufrió del mismo mal...por eso, tal vez, Obama y yo nos parecemos más de lo que mi conciencia pudiese soportar.

Es que me he enterado que a Barack le apasionaban las películas de acción, esas del ‘far-west', tanto como las de la Segunda Guerra Mundial...siempre con norteamericanos triunfadores e infalibles. O imbatibles, tal cual  los personajes de ficción representados por John Wayne, Steve McQueen y Clint Eastwood, quienes enderezaban curcos a balazos y ponían orden según sus peculiares visiones ‘jurídicas'. Ya adolescente, don Barack se inclinó por los filmes de gángsters, especialmente aquellos que mostraban -siempre en la ficción de Hollywood, por supuesto- a criminales como Dillinger,  Nitty, Capone y Stompanato.

Incluso -eso entiendo, de acuerdo a lo escrito por García Iturbe- ""durante el tiempo que estuvo en la Universidad de Chicago, Obama visitó algunos lugares en los que Al Capone y Lucky Luciano habían desarrollado sus actividades criminales, entre ellos el estacionamiento donde se efectuó la matanza de San Valentín. Realmente se sentía impresionado y admirado por la historia de la organización que pudo crecer a pesar de las dificultades y que ayudó a forjar muchos de los grandes capitales estadounidenses.""

Me sonrío para mi capote, pues cada vez que tengo oportunidad de escuchar al Presidente de EEUU me parece que trata de imitar a John Wayne, o a Glenn  Ford, impostando la voz al estilo tejano antiguo, o al modo del cowboy que vivía cerca del "mexican border". Muy de Hollywood...muy de película. Quizás, en otro tiempo, John Ford lo hubiese contratado como extra. Claro, siempre en el rol de negro. Ello, seguramente, le echaría abajo los avioncitos de la ilusión. Pero la White House compensa todo y lo disimula... incluso la ‘brutez', como lo pudo comprobar George W. Bush, disfrazándola con el ropaje de la soberbia imperialista.

Por ello, cuando vino a Chile intentó darnos cátedra regalando consejos dibujados con la mano izquierda,  cuando su brazo derecho había ya borrado lo escrito. Se equivocó de plano, ya que nosotros, sudacas y sureños, no somos tan imbéciles ni desinformados como sus profesores de Harvard pontifican livianamente. No logro entender esta parte del carácter político de don Barack, pues se supone que los gringos tienen -respecto de su patio trasero- alguna experiencia luego del desastroso resultado de la fallida invasión a Bahía Cochinos en Cuba, o de los fracasados intentos por desestabilizar el gobierno democrático de Venezuela que encabeza el Presidente Hugo Chávez.

Pero, Obama no sólo es gringo...también es negro...y ello marca diferencias, aunque siempre en contra.  Después de todo, este afroamericano no es tan inteligente como muchos creíamos. En política resbala a menudo, y fuerte. Al menos, así ocurre en materias que atingen a nuestro subcontinente. Intentó pasarse de listo y patinó como advenedizo. Cual curita de pueblo rural (donde el patrón de fundo es semidios), nos recomendó "olvidar el pasado" en cuanto a nuestros inacabados intentos por juzgar a asesinos y torturadores que actuaron en la época dictatorial. Sin embargo, respecto de Osama Bin-Laden y del atentado a las Torres Gemelas, en Washington aseguró que los norteamericanos "nunca deberían olvidar". ¿En qué quedamos?

Allá en USA es un cowboy al estilo John Wayne. Acá en Latinoamérica es un gángster tipo Capone. Ya entendí. El cine lo marcó, y Hollywood nos entregó un mandatario al mejor formato del Actor's Studio. El grave problema es que en la vida real las balas que utiliza este ‘mister' no son de utilería. Él sí lo es (para el establishment sajón), pero sus armas...no.

Y acá en Pelotillehue, lugar pequeño -y desconocido en el resto del mundo-,  hay un politicastro payaso que se desmadra en sus intentos -vanos intentos- por ser considerado cowboy o gángster en la tierra de los vaqueros y de la mafia. Pero sólo logra acercarse a la línea circense ya que carece de estatura y de cojones para lo otro, por lo cual camina protegido por las varas militares de energúmenos que su dinero paga, pero no por la admiración de sus congéneres ni por el respeto de sus pares.  Muy de ‘banana republic', que es precisamente lo único que parece acercarlo a Hollywood, pese a sus reiterados intentos en desvencijar su país de origen a objeto de alquilarlo o venderlo a sus ídolos sajones y europeos, en la peregrina esperanza de ser aceptado como un  igual merced a tamaño nivel de entreguismo.